En Cantabria el desayuno tiene dos palabras mayores: sobao y quesada. Vienen de los valles pasiegos y hace mucho que conquistaron toda la región, panaderías del Saja incluidas.

El sobao pasiego

Mantequilla, azúcar, huevo y harina, sin complejos. El auténtico (con su Indicación Geográfica Protegida) es denso, dorado y peligrosamente fácil de repetir. Con café de puchero, desayuno de campeonato antes de una ruta.

La quesada pasiega

Prima húmeda del sobao: leche cuajada, huevo y un punto de limón y canela, horneada hasta ese interior cremoso que divide a las familias entre "más hecha" y "más melosa". Ambas facciones tienen razón.

Dónde comprarlos

En cualquier panadería buena de la comarca y en los mercados; recién hechos, otra liga. Para el grupo, la bandeja del desayuno se convierte en tradición de la semana al segundo día.

Dulce local, cocina grande y sobremesa: la santísima trinidad de una semana en la casona.