Si solo pudiéramos elegir una estación para enseñar el valle, sería el otoño. La multitud se ha ido, la luz se vuelve dorada y los hayedos del Saja montan el mayor espectáculo cromático del norte.

Tres razones para venir en otoño

  • El bosque en color: de mediados de octubre a mediados de noviembre, hayedos y robledales pasan por todos los ocres posibles. Las rutas de Ucieda y Bárcena Mayor se transforman.
  • La berrea (septiembre–octubre): los ciervos braman en los altos al amanecer y al atardecer. Escalofrío garantizado.
  • Las setas: es tierra micológica seria. Con guía local y los permisos en regla, la cesta vuelve contando historias.

Y los prados se visten

En septiembre los prados del valle se llenan de quitameriendas, el pequeño crocus violeta que anuncia el cambio de estación: alfombras moradas entre tudancas.

El plan de casa

Ruta por la mañana, sobremesa larga, salida de berrea al atardecer y chimenea. El otoño es temporada media en la casona: la mejor relación semana/asombro del calendario.