Comillas es la villa donde la aristocracia y los indianos del XIX compitieron a golpe de palacio, y se nota: pocas localidades de su tamaño concentran tanto modernismo por metro cuadrado.

Lo imprescindible

  • El Capricho de Gaudí, claro (le dedicamos artículo propio).
  • El Palacio de Sobrellano y su capilla, neogótico de manual.
  • La Universidad Pontificia, coronando la colina con el mar detrás: el icono de Comillas.
  • El casco viejo: plaza porticada, rúas empedradas y terrazas para el vermú de la una.

Con tiempo y hambre

La playa de Comillas está a un paseo del centro, y el puerto viejo es de los rincones más fotografiados de la costa. Para comer: pescado de lonja o rabas con vistas, según presupuesto y hambre del grupo.

Cómo encaja

Media hora desde la casona. Funciona como día cultural completo o como mitad perfecta: Comillas por la mañana, playa de Oyambre por la tarde. Los dos mundos del norte en una sola semana.