No hace falta ser pajarero para emocionarse: cuando un buitre leonado pasa bajo, con sus casi tres metros de envergadura, todo el grupo levanta la cabeza. En los altos del valle es un espectáculo casi diario.

Dónde mirarlos

Las crestas y collados de la Reserva del Saja-Besaya son zona de campeo habitual. En las rutas altas del mediodía, cuando suben las térmicas, es raro no verlos rotar en espiral. Con suerte se suman alimoches en temporada y, siempre, el pueblo menudo del bosque: pícidos, arrendajos, mirlos acuáticos en el río.

El plus del otoño

Si venís en berrea (septiembre–octubre), el combo es imbatible: ciervos bramando abajo, buitres girando arriba y el bosque encendido de ocres.

Para grupos de naturaleza

Preparamos salidas con enfoque ornitológico y miradores tranquilos donde plantar el telescopio. La casona pone la chimenea y el mapa; el valle pone las alas. Cuéntanos qué busca tu grupo.